miércoles, 14 de septiembre de 2016

Trufas

Hace muchísimos meses que no he publicado nada en mi blog. Nos hemos mudado de provincia, nos estuvimos adaptando a otro lugar, pero el trabajo y la pasión por la buena cocina no se ha modificado en absoluto. Hoy te comparto otro pequeño artículo que escribí para la Revista Adventista, donde la consigna era hacer una receta que tenga ingredientes que aporten mucho calcio. Me enfoqué en una receta sencilla, rápida y muy interesante para hacer. Espero que te guste.

A continuación el artículo de la revista

Tener huesos fuertes es una preocupación de muchos. Por lo general las propagandas de comestibles nos crean la necesidad de consumir sus productos para obtener esos resultados.
 Pero no debemos olvidar que los alimentos en su estado natural son los mejores para nuestro cuerpo. Aumentar su ingesta es de grande beneficio.

Quien construye una casa, de ser posible, busca los mejores materiales para su edificación. Y para la edificación de nuestro cuerpo también necesitaremos alimentos de primera calidad.
Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante.” (Ministerio de Curación. pág.  228)

Los alimentos que podemos ir variando e incorporando en nuestra alimentación como una rica fuente de calcio son: los vegetales de hoja verde. Legumbres como los garbanzos, lentejas, soja. Frutos secos como las nueces, avellanas, almendras  y pistachos. Semillas como el sésamo y chia. Cereales como el mijo,  quínoa y amaranto. Y frutas secas como los higos secos entre otros.

También es importante remarcar que tenemos una amplia gama de ladrones de calcio, muy consumidos por la sociedad, como el café, las bebidas cafeinadas, los productos refinados como  la sal común, el azúcar y las harinas blancas. Consumiendo estos productos estaremos construyendo con materiales deficientes y obteniendo malos resultados.
Buscando consumir productos de calidad e incorporando en nuestra vida los otros remedios dados por el Creador, sin duda tendremos una  mejor salud ósea y mejor calidad de vida.


Trufas

1 taza de pasas de uvas negras sin semillas
1 taza de higos negros
½  taza de nueces
½ taza de coco rallado
2 cucharadas  de harina de algarroba en polvo
1 cucharada de manteca de maní
Semillas de sésamo ligeramente tostadas
Modo de preparación: Hidratar las pasas de uva en agua por media hora y escurrirlas bien. Procesarlas junto con los higos negros, nueces, el coco rallado, la harina de algarroba y la cucharada de manteca de maní. Si es necesario colocar un poquito de agua para hacer funcionar la procesadora. Luego de haber procesado los ingredientes y formar una pasta homogénea, aceitarse las manos para formar bolitas pequeñas. Por último pasarlas por las semillas de sésamo previamente tostado. Llevarlas a la heladera y servirlas frías.







martes, 5 de enero de 2016

Hamburguesas de garbanzo

En la Revista Adventista de enero de este año, tuve el gusto de compartir esta recta y hoy quiero ponerla también en este blog. Pero la buena noticia es que ahora puedes encontrar esta revista en forma digital. Vas a poder leer temas muy inspiradores que, con seguridad, enriquecerán tu vida. Te aconsejo que entres a la Revista Adventista y navegues por los diferentes artículos.
¡No te lo pierdas!

Ingredientes:
3 tazas de garbanzos hervidos
2 cebollas grandes en cubos
3 dientes de ajo
2 zanahorias ralladas
Perejil
2 cucharadas de fécula de mandioca
Agua de cocción del garbanzo
Sal marina (cantidad necesaria)
Polenta fina para rebozar

Modo de preparación: Rehogar las cebollas y las zanahorias  (sin necesidad de aceite). Colocar las cebollas y  zanahorias rehogadas en la procesadora junto con los garbanzos, los dientes de ajo y el perejil. Mezclar las dos cucharadas de fécula de mandioca con ¼ taza de agua de cocción de los garbanzos e incorporar junto con los demás ingredientes. Procesar hasta obtener una pasta suave y húmeda (no debe ser una pasta seca porque al hornearla quedaría seca). Con una cuchara tomar un poco de la pasta y colocar sobre la polenta y con la ayuda de las manos darle la forma deseada a las hamburguesas. Llevar a horno, fuego medio hasta que estén doradas de los dos lados.