viernes, 31 de mayo de 2013

Deja de fumar con estas claves y videos de ayuda


Siete claves para dejar de fumar
Detalles previos que le garantizarán el éxito

Prepárese para ser libre
A menos que usted esté sumamente estresado, haga planes para dejar de fumar pronto, preferiblemente dentro de una o dos semanas. Es probable que haya mirado este asunto desde hace bastante tiempo; la diferencia entre un objetivo y un sueño es la acción.

  • Tome la decisión de liberarse de este hábito de fumar.
  • Decida ser libre del tabaco.
Se sorprenderá al verificar cuán fácil le resulta dejar de fumar, cuando se ha preparado adecuadamente tanto física como mental y socialmente.

Prepárese físicamente
Como si fuera un atleta que se está entrenando, descubrirá que su decisión resulta más fácil de cumplir si:

  • Duerme ocho horas cada noche.
  • Toma ocho vasos de agua por día.
  • Toma un desayuno equilibrado cada mañana.
  • Camina con rapidez dos veces por día.
  • Visita a su dentista, y le pide que limpie bien sus dientes.
  • Pide a su médico que le dé el visto bueno para comenzar a hacer ejercicios.
  • Hace planes para comenzar un programa de ejercicios.
El ejercicio lo ayudará a reparar los daños fisiológicos causados por años de consumo de nicotina y alquitrán. Un buen estado físico también lo ayudará a combatir los dos principales enemigos de alguien que está luchando para dejar de fumar: el exceso de estrés y el aumento de peso.
Las posibilidades de éxito aumentan si usted elimina el consumo de alcohol y de cafeína. Un solo vaso de bebida alcohólica compromete el buen juicio y aumenta el riesgo de una recaída; y la cafeína actúa como un gatillo, que condiciona al fumador para volver a la antigua rutina de la taza de café y el cigarrillo. Reemplace el café por agua o jugos de fruta.
Empiece a comer mayor cantidad de frutas y verduras: de cinco a nueve porciones por día. No sólo lo ayudarán a reducir los síntomas del síndrome de abstinencia de la nicotina, sino también repararán los daños causados por los años dedicados a fumar. Estos alimentos, consumidos en su gran variedad, lo ayudarán también a reducir los riesgos de cáncer, incluso el cáncer de pulmón.
Consuma más pan integral, cereales y legumbres: de seis a once porciones por día. Los cereales, las frutas y las verduras deberían ser el fundamento de su nuevo régimen de alimentación.

Prepárese psicológicamente
Así como un astronauta debe practicar en un simulador antes de lanzarse al espacio, usted debe ensayar mentalmente la conducta que deberá seguir cuando se convierta en un ex fumador.
Imagine todas las ventajas que gozará cuando se vea libre del tabaco. Verbalice esa alegría y repita con frecuencia: "¡Qué bueno es estar libre del tabaco!"
Crea en que se está liberando del tabaco. Comience a pensar en cómo actúan los no fumadores, y haga lo que ellos hacen. observe cómo reaccionan ante situaciones que lo habrían inducido a usted a encender un cigarrillo; note cómo manejan el estrés y qué hacen con las manos. Por lo común, nuestras acciones son la consecuencia de lo que creemos y de lo que deseamos. Actúe como si fuera un no fumador y, con el tiempo, sus pensamientos y sus creencias se corresponderán con sus acciones.

Prepárese socialmente
Mientras está en el proceso de dejar de fumar, haga planes para evitar, con cortesía, la compañía de amigos fumadores y bebedores, de los miembros de la familia que fuman, las fiestas relacionadas con su trabajo y toda circunstancia en la que sus antiguos amigos lo podrían presionar para que vuelva a fumar. Piense en lo que va a decir y hacer cuando lo inviten a fumar o sienta un intenso deseo de fumar. Respuestas como éstas ayudan: "No gracias; no fumo más" o "Prefiero no seguir fumando".
Busque apoyo. Pida a su familiares, sus amigos y sus compañeros de trabajo que lo animen. Busque a un amigo de confianza para hablar con él cuando el deseo de fumar le parezca irresistible.

Prepárese espiritualmente
No todos van a la iglesia ni dedican tiempo a estar en comunión con Dios; pero todos somos, de alguna manera, seres espirituales. Todos creemos algo con respecto al universo; todos tenemos conceptos morales acerca del bien y del mal. Un par de preguntas muy pertinentes son: "¿Concuerda mi hábito de fumar con los valores que sostengo como padre o madre responsable o, para el caso, como hijo o  hija?", "siendo que estoy al tanto de los daños que causa el tabaco ¿me gustaría que otros siguieran mi ejemplo?".


Guarde un registro
Durante las siguientes 24 o 48 horas, anote cada cigarrillo que fuma y cuántas veces lo asalta el intenso deseo de fumar. Este registro le será muy valioso cuando estudie su adicción al tabaco. Guarde todas las colillas en una bolsita de plástico; lo ayudarán a recordar la importante contaminación de sus pulmones que su organismo ha intentado procesar en el curso de estas 24 horas como fumador.

Prepárese para un desliz o una recaída
Muchos fumadores realizan vario falsos intentos antes de dejar de fumar definitivamente. Si usted se sorprende a sí mismo aspirando una bocanada de humo casi sin darse cuenta, no se desanime ni renuncie: deje de hacerlo inmediatamente; tire lejos el cigarrillo. Convénzase de que no ha fracasado. Ha sido un desvío y nada más. Sólo habrá fracasado si no lo intenta de nuevo.

Repase todos los beneficios de un estilo de vida sin tabaquismo: mejor salud; mayor economía; más actividades sociales; una piel con mejor aspecto, sin mencionar la coloración de los dientes y de los dedos; la ropa con una fragancia distinta; más confianza en sí mismo y más influencia sobre los demás. Decida de nuevo vivir sin fumar. Súbase ahora mismo al tren de los que no fuman. Un desliz es sólo bajarse por un rato del tren en la estación equivocada.
Si es necesario, pruebe estas diez armas para derrotar la tentación: por más fuerte que está sea, ninguna soporta tanto.

Dígase a sí mismo:

  • "Prefiero no fumar"
  • "He decidido dejar de fumar"
  • "Me gustaría dejar de fumar"
Cepíllese
  • Los dientes con un dentífrico con gusto a menta.
  • El cabello.
  • El cuerpo con una toalla suave.
Mastique
  • Apio, zanahorias.
  • Semillas de girasol.
  • Chicles sin azúcar.
Beba

  • Un vaso de agua cada hora.
  • Jugos de frutas y de verduras.
Haga ejercicios
  •  Caminatas.
  • Calistenia suave.
  • Ejercicios de relajación.
Refrésquese
  • Con 5 inspiraciones profundas.
  • Con una ducha tibia.
  • Prepárese a sí mismo.
Proporciónese

  • Un respiro de cinco minutos
  • Una cuenta regresiva partiendo de cien.
  • La ayuda de un amigo.
Conténgase
  • Cinco minutos.
  • Busque un amigo mientras aguanta.
  • Tenga algo bien aferrado en la mano.
Imagine
  • Su vida libre de cigarrillos.
  • Que rechaza un cigarrillo.
  • Que contrarresta un ataque de la doña Nicotina.
Únase a:
  • Un grupo de apoyo.
  • Un club especial.
  • Un movimiento antitabáquico.
Fuente: Dr. Stoy Proctor, Revista Vida Feliz, editorial Casa Editora Sudamericana.

Si quieres recibir más ayuda para dejar de fumar puedes escribirme a mi correo de contacto. También puedes buscar la Iglesia Adventista más cercana y preguntar por el "Plan de 5 días para dejar de fumar", no dudes en hacerlo. Este plan te será de mucha utilidad, más de 30 millones de personas en el mundo han dejado el cigarrillo gracias a este curso.
Mira los videos colocados en el canal You Tube sobre el "Plan de 5 días para dejar de fumar". Más abajo están los enlaces a cada video del plan.
Por último quisiera dejarte un texto bíblico que es sumamente hermoso: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" Filipenses 4:13.
¡Fuerza, ánimo, con la ayuda de Dios podrás vencer!

Día 1 - Plan de 5 días para dejar de fumar 

miércoles, 29 de mayo de 2013

"Cuando la comida se transforma en madre" Por Marcos Bomfim

A muchos niños se les enseña desde corta edad a resolver sus pequeñas "crisis" con comida. Galletitas, saladitos, dulces y hasta frutas dejan de ser alimento para ser la forma de "tranquilizar al león" o servir de distracción a los niños que molestan. Eso los torna todavía más "hiperactivos" (por lo menos los padres piensan que son hiperactivos). Como la cosa no se resuelve, algunos hasta llegan a recibir medicina, cuando en verdad, solo necesitan de la madre.
Y llegan a la vida adulta con el carácter mal formado; asaltan la heladera o la farmacia cada vez que las cosas no van bien. La comida sustituyó a la madre, porque tal vez la madre se anuló o se sustituyó por el alimento (hoy mucho más disponible que ella). Como resultado, la salud se deteriora, y por eso, todo empeora, lo que lleva a más asaltos a la despensa. 
Al fin, la víctima se ve prisionera de hábitos formados en la infancia. Descubre que es débil en fuerza de voluntad y dominio propio; y esa incapacidad de negarse, de ejercer abnegación y dominio propio; de decirse no a sí misma, se extiende a otras áreas de la vida, como la profesión, los estudios, la sexualidad, las relaciones, etc.; y la autoestima queda por el piso. Culpa de la madre, que a su vez aprendió de su madre, que a su vez... ¡pobres, todas son víctimas! Pero alguien, una de ellas, en nombre de Dios, debe romper ese círculo de miseria, para que el mal no se perpetúe en las generaciones siguientes. Vea lo que dice la educadora Elena de White sobre el asunto: "Generalmente, desde la cuna se enseña a los niños a satisfacer su apetito y a vivir para comer. Durante la infancia, la madre contribuye mucho a la formación del carácter de sus hijos. Puede enseñarles a dominar el apetito, o a satisfacerlo y volverse glotones. Es frecuente que la madre ordene sus planes para hacer cierta cantidad de trabajo durante el día; y cuando los niños la molestan, en vez de tomarse el tiempo para calmar sus pequeñas tristezas y distraerlos, los acalla dándoles de comer, lo cual cumple su fin durante breve plazo, pero al fin empeora las cosas. El estómago de los niños quedó atestado de alimento cuando menos lo necesitaba. Todo lo que ellos requerían era un poco del tiempo y de la atención de su madre, pero ella consideraba su tiempo como demasiado precioso para dedicarlo a entretener a sus hijos. Posiblemente la tarea de ordenar su casa con buen gusto, a fin de merecer la alabanza de las visitas, y la de preparar alimentos en forma aceptable, son para ella de más importancia que la felicidad y la salud de sus hijos" (El hogar adventista, pág. 236).

Entonces, ¿qué hacer? Primero es importante la presencia de la madre, la presencia de la madre y la presencia de la madre. Los hijos necesitan de la madre y que ella no esté solo presente de cuerpo. Después, para comer, solo se les deben dar alimentos en la hora fija y nada, a parte de agua, en los intervalos. Claro, eso no tiene nada que ver con el estilo de vida de comida rápida que se impuso en estos días, y que se acepta ampliamente como normal. pero es un principio bíblico que enseña fortaleza de carácter, rectitud, que no se puede (y no se debe) tener todo lo que se quiere, y que es muy importante aprender a decirse "no" a uno mismo. Eso hace adultos felices, realizados y con fuerte autoestima  como dijo Salomón, "¡Bienaventurada tú, tierra (o nación, o familia), cuando tu rey es hijo de nombres, y tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no para beber!" (Eclesiastés 10:17).

 Pr. Marcos Faiock Bomfim
Director del Departamento de Familia de la DSA.
Revista del Ministerio de la Familia de la Iglesia Adventista del séptimo día. Año 2- Nº 2, pág. 5


jueves, 23 de mayo de 2013

Ventajas de los vegetales para bajar de peso.


Cuando uno quiere bajar de peso, a través de una alimentación adecuada puede aprovechar el recurso del volumen y saciedad que nos brindan los vegetales frescos preparados en ensalada.
Estos nos aportan:

- Fibra, responsable de la sensación de saciedad.

- Vitaminas y minerales, que deben estar presentes en su cantidad recomendada aún con una ingesta calórica reducida.

- Fitoquímicos, que cumplen una función antioxidante, regulando el envejecimiento celular.

- Pocas calorías, gracias a su alto contenido en agua y bajo en nutrientes calóricos (grasas, carbohidratos,  y proteínas). Por ejemplo, apio, lechuga de distintas variedades, hinojo, repollo, brócoli, coliflor, pimientos, espinaca, rúcula, tomate, berenjena, zapallito de tronco, zucchini.

También se recomienda utilizar los vegetales en las elaboraciones de platos principales o guarniciones, de esta manera logramos alimentos de buen volumen con baja densidad calórica.
Otro recurso es disminuir las porciones de preparaciones a base de cereales, azúcares y grasas.
No olvide que uno de los placeres de la vida ¡es la comida! No se prive de saborear cada bocado, ya que en la boca es donde se encuentran los receptores del sabor.

Fuente: Dr. Jorge Gonzáles, 101 Secretos para una Vida Sana; Casa Editora Sudamericana, pág.106.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Sopa crema de remolacha (Borsh)

Hoy te comparto una receta sencilla y rápida, para tener en cuenta
 en un día frío.

Ingredientes:

2 remolachas (betabel o betarraga) grandes
1 papa grande
300 grs de zapallo o calabaza
3 zanahorias
1 varita de apio
1 cebolla grande
2 cucharadas de cebolla seca (opcional)
1/2 cucharadita de albahaca seca

Modo de preparación:

Lavar y pelar las remolachas, papa, zapallo y las demás verduras y hortalizas. Hervir en aproximadamente 800ml de agua, junto con la albahaca seca y la cebolla seca (opcional). 
Una vez que están tiernas las remolachas y demás hortalizas, procesar todo o licuar junto con:

3 cucharadas de aceite alto oleico de girasol
1/4 de limón 
sal marina (cantidad necesaria)

Para la presentación:

 Puedes decorar la sopa, y darle un agradable toque de sabor con queso untable de almendras  (Encuentra la receta en este blog). Y puedes colocar unos germinados de alfalfa, como en este caso, o algunas hojas de albahaca u orégano para darle un lindo contraste.



Mafalda cambiaría de idea si probara esta sopa.
¡Buen apetito!

miércoles, 1 de mayo de 2013

Polenta a la pizza

Te comparto una manera muy rica de comer polenta. Algo rápido y fácil de hacer que gusta a muchos.

Ingredientes:
1 vaso  (350cc) de polenta
2 tomates grandes
1/2 atado de espinacas frescas
1 cebolla
1 diente de ajo
Orégano
Albahaca
Aceite de girasol alto oleico
4 cucharadas de levadura de cerveza
Sal marina, cantidad necesaria
Queso de almendras,  tofu o el queso vegetal que desees.

Modo de preparación: 
Prepara la polenta como lo haces habitualmente. Una vez pronta la polenta incorporar un poco de aceite, 2 cucharaditas de té de orégano seco, 2 cucharadas de levadura de cerveza  y sal marina (si es que no le pusiste previamente al agua para la cocción).
Luego desparramar la polenta en una bandeja especial para horno, dejando un espesor de 2 cm aproximadamente. 
Por otro lado pelar y picar las cebollas, luego rehogarlas hasta que estén tiernas. Incorporar seguidamente las espinacas previamente lavadas y picadas en pedazos grandes, revolver hasta que adquieran una leve cocción (aproximadamente 1 minutos) y colocarlas por arriba de la polenta.
A esta preparación incorporar unas rodajas de tomates por arriba, un poco de orégano, ajo crudo rallado bien fino, sal marina a gusto. Llevar al horno a fuego mínimo durante 10 a 15 minutos.
Luego que lo retiramos del horno, colocar por arriba queso untable de almendras (o el queso vegetal que desees), un poco de aceite de oliva, aceitunas griegas (o las que tengas en casa) y levadura de cerveza en copos (opcional).



¡Que disfrutes de una sencilla pero sabrosa manera de comer la bella polenta!