martes, 26 de marzo de 2013

Las drogas: ¿Curan la enfermedad?


La medicación por medio de las drogas, tal como se la practica generalmente, es una maldición.  Aprended a evitar las drogas.  Usadlas cada vez menos y confiad más en la higiene; entonces la naturaleza responderá a los médicos de Dios: el aire puro, el agua pura, el ejercicio apropiado, una clara conciencia.  Los que persisten en el uso del té, el café y los alimentos a base de carne sentirán la necesidad de las drogas, pero muchos podrían restablecerse sin una pizca de medicina si obedecieran las leyes de la salud.  Rara vez es necesario usar drogas (Counsels on Health, pág. 261).

La única esperanza de mejorar la situación estriba en educar al pueblo en los principios correctos.  Enseñen los médicos que el poder curativo no está en las drogas, sino en la naturaleza.  La enfermedad es un esfuerzo de la naturaleza para librar al organismo de las condiciones resultantes de una violación de las leyes de la salud.  En caso de enfermedad, hay que indagar la causa.  Deben mortificarse las condiciones antihigiénicas y corregirse los hábitos erróneos.  Después hay que ayudar a la naturaleza en sus esfuerzos por eliminar las impurezas y restablecer las condiciones normales del organismo (El Ministerio de Curación, págs. 88, 89).

Importancia de la medicina preventiva.

La primera tarea del médico debería ser la de educar al enfermo y al doliente explicándoles el camino a seguir para prevenir la enfermedad.  Puede hacerse el mayor bien si tratamos de iluminar la mente de todos aquellos a los cuales podamos alcanzar.  Eso sería para ellos la mejor forma de prevenir la enfermedad y el sufrimiento, la debilidad y la muerte prematura.  Pero los que no se cuidan de emprender un trabajo que exige esfuerzo de sus facultades físicas y mentales, estarán prontos a recetar drogas, lo cual pondrá en el organismo humano un fundamento para un mal doblemente mayor que el que ellos pretenden haber aliviado (Medical Ministry, págs. 221, 222). 

Hay que enseñar a la gente que las drogas no curan la enfermedad.  Es cierto que a veces proporcionan algún alivio inmediato momentáneo, y el paciente parece recobrarse por efecto de las drogas, cuando se debe en realidad a que la naturaleza posee fuerza vital suficiente para expeler el veneno y corregir las condiciones causantes de la enfermedad.  Se recobra la salud a pesar de la droga, que en la mayoría de los casos sólo cambia la forma y el foco de la enfermedad.  Muchas veces el efecto del veneno parece quedar neutralizado por algún tiempo, pero los resultados subsisten en el organismo y producen un gran daño ulterior (El Ministerio de Curación, pág. 88).

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