viernes, 15 de febrero de 2013

La zanahoria: Especial para la vista y para la piel


La zanahoria pertenece a la misma familia botánica que la cicuta, de la que la variedad silvestre se distingue por tener una mancha de color púrpura en el centro de las umbelas florales. La zanahoria silvestre tiene una raíz leñosa que la hace inadecuada para la alimentación, pero que aplicada en cataplasma, tiene las mismas propiedades medicinales que la cultivada.
En el Papiro de Ébers, escrito en torno al año 1.500 a.C. en Egipto, ya se recomendaba la zanahoria como cosmético, aplicada en rodajas sobre el rostro. Hoy sabemos que su efecto beneficioso sobre la piel se debe especialmente a la provitamina A que contiene. La vitamina A se ha definido como la “vitamina de la belleza”.


Propiedades e indicaciones:

La RAÍZ contiene abundante pectina, sustancia glucídica de acción absorbente y antidiarreica; sales minerales diversas, especialmente de potasio y fósforo, así como oligoelementos, que la hacen remineralizante y diurética: aceite esencial, que le confiere su peculiar aroma y sus efectos vermífugos; y vitaminas del grupo B, algo de la C, y sobre todo, caroteno. La zanahoria es uno de los vegetales más ricos en provitamina A, solo superada por la alfalfa. Otras fuentes importantes de caroteno son las espinacas, la col, los albaricoques (damascos), los tomates y los pimientos.

El CAROTENO, o provitamina A, es el principio activo más valioso de la zanahoria. En el hígado se transforma en vitamina A o retinol.

La VITAMINA A desempeña funciones esenciales en la fisiología humana:
  •   en los mecanismos de la visión en la retina;
  • en el buen estado de la piel y de las mucosas; y
  • en la producción de sangre y de anticuerpos (defensas).

Por su abundante contenido en provitamina A, la zanahoria resulta de gran utilidad cuando se haya producido una carencia de esta importante vitamina, bien sea por aporte insuficiente, por mala asimilación o por aumento de las necesidades.

Los síntomas o signos de falta de vitamina A, que la zanahoria contribuye a superar, son los siguientes:

-          Trastornos de la visión (1 y 2): pérdida de agudeza visual, hemeralopía (dificultad para ver durante la noche o con poca luz), sequedad del polo anterior de ojo, blefaritis (inflamación de los párpados), conjuntivitis crónica y queratitis (inflamación de la córnea), entre otros.
Con el consumo abundante de zanahoria se obtienen excelentes resultados, permitiendo mejorar notablemente la capacidad visual en los casos en que su pérdida sea debida a una carencia de vitamina A.

-          Alteraciones de la piel: Sequedad, arrugas, atrofia, acné. La zanahoria contribuye, de forma muy marcada, a salud y a la belleza de la piel, tanto si se aplica externamente (4) como tomada por vía oral (1 y 2). Le proporciona una tersura y una suavidad que difícilmente se puede conseguir con otros cosméticos.
Existen casos rebeldes de acné que han mejorado después de un largo tratamiento a base de zanahoria.
También fortalece las uñas y el cabello, al que le da más brillo.

-          Alteraciones de las mucosas: La vitamina A también interviene en la estabilidad de las mucosas, membranas que tapizan el interior de los conductos y cavidades orgánicas. Por eso resulta útil en la prevención de la litiasis urinaria y biliar, pues se ha demostrado que una mucosa sana impide la formación de cálculos en el interior de los conductos urinarios o biliares.
La vitamina A tiene asimismo valor como preventivo de catarros nasales, sinusales, faríngeos y bronquiales, pues, además de fortalecer las mucosas, aumenta las defensas. También mejora la función de la mucosa gástrica, normalizando la producción de jugos (conviene en la gastritis) y colabora en la cicatrización de las úlceras. La zanahoria calma los dolores de estómago y el exceso de acidez.

-          Trastornos metabólicos y endocrinos: anemia, retraso del crecimiento, hipertiroidismo (regula la función de la tiroides), dismenorrea, depresión nerviosa, y otros trastornos (1, 2).

Otras aplicaciones de la zanahoria son las siguientes:

-           Diarreas y colitis: Especialmente en los niños, debido a la acción de la pectina. Se administra rallada o hervida (1 y 2).

-          Parásitos intestinales: El aceite esencial que contiene la zanahoria es especialmente activo contra los oxiuros (1, 2). Se toma cruda y rallada: de medio a un kilo durante 24 horas como único alimento. También resulta efectivo tomar durante una semana todas las mañanas dos  zanahorias en ayunas.

-          Crecimiento: La zanahoria es un auténtico alimento-medicina para los niños (1, 2). Su jugo se puede administrar desde los dos meses, o incluso antes: aumenta las defensas, evita las diarreas, protege contra los parásitos, estimula el crecimiento, favorece la erupción dentaria, y fortalece la dentadura, si además de administrarla líquida, se hace que la mastiquen los niños en edad preescolar. Es muy útil en caso de celiaquía (mal absorción intestinal pro intolerancia al gluten).

-          Curas depurativas: La zanahoria es alcalinizante de la sangre, con lo que compensa y elimina los residuos ácidos del metabolismo (ácido úrico y otros) (1, 2).
-          Curas de desintoxicación: Resulta muy apropiada para quienes desean dejar de fumar (1, 2), pues acelera la eliminación de la nicotina, y por su contenido en vitamina A, regenera las mucosas del aparato respiratorio.

-          Suavizante de la piel: Aplicada externamente en cataplasmas, se usa para curar heridas infectadas, quemaduras, eccemas, abscesos, acné, y como cosmético, para embellecer la piel (4).

Las SEMILLAS de zanahoria contienen un aceite esencial de acción carminativa (evita los gases intestinales), emenagoga (favorece las reglas) y algo diurética, como la mayoría de las Umbelíferas (3).

Preparación y empleo

Uso interno

1.  Cruda: La zanahoria, en rodajas o cortada en tiras, debiera ser componente indispensable del plato de ensalada que debemos consumir todos los días las personas sanas. En caso de estómago delicado la zanahoria cruda se puede consumir finamente rallada.

2. Jugo: Se toma recién hecho, solo o mezclado con jugo de limón y/o de manzana, en cantidad de medio a un vaso diario. Para notar sus efectos beneficiosos, se debe tomar durante largos periodos de tiempo (mínimo un mes).

Conviene hacer notar que la provitamina A no se destruye durante la cocción, pero sí que se degrada por la acción de la luz.

3. Infusión de semillas: 20–30g por litro de agua. Se ingieren 3 o 4 tazas diariamente.

Uso externo

4. Cataplasma de zanahoria cocida y machacada, como suavizante de la piel.
Fuente: Dr. Jorge Pamplona Roger, Enciclopedia de las Plantas Medicinales, Editorial Safeliz, pág. 133 a 135


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