miércoles, 6 de febrero de 2013

La ciencia de cocinar: un arte esencial


 Se requieren inteligencia y experiencia para cocinar bien y para presentar alimentos saludables en la mesa en una forma atrayente.  La persona que prepara el alimento que ha de ser colocado en nuestro estómago para convertirse en sangre que nutra el organismo, ocupa un puesto importantísimo y elevado (Testimonies, tomo 3, pág. 158).

Para la salud y la felicidad de toda la familia, nada es de tan vital importancia como la pericia e inteligencia de la cocinera.  Con comidas mal preparadas y malsanas podría estorbar y hasta arruinar tanto la utilidad del adulto como el desarrollo del niño.  Del mismo modo, al proveer alimentos adaptados a las necesidades del cuerpo y al mismo tiempo atractivos y sabrosos, puede llevar a cabo tanto en la debida dirección como de otra manera llevaría a cabo en la mala.  Así que, en muchos sentidos, la felicidad de la vida está ligada a la fidelidad con que se desempeñan los deberes comunes (La Educación, pág. 212).

La ciencia de cocinar es un arte esencial

La ciencia de cocinar no es algo despreciable. . .  Debiera ser considerada como la más valiosa de todas las artes porque está tan íntimamente relacionada con la vida.  Debiera recibir más atención, pues el organismo necesita alimento a fin de formar buena sangre.  

Son pocas las buenas cocineras.  Muchísimas madres necesitan tomar lecciones de arte culinario para que puedan presentar delante de su familia alimentos bien preparados y agradablemente servidos (Counsels on Diet and Foods, pág. 263).

Fuente: Ellen White, Conducción del niño, Asociación Casa Editora Sudamericana, pág. 348.

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