lunes, 18 de febrero de 2013

Radicales libres Vs. Antioxidantes


“He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis. 1:29)
En nuestro cuerpo humano, permanentemente hay una lucha; vence quien más soldados tiene a su alcance. Por un lado, los radicales libres y, por el otro, los antioxidantes.
Los radicales libres son moléculas en desequilibrio, a las que les falta un electrón. Esto las hace altamente reactivas. Y logran equilibrarse “robando” un electrón de otras moléculas que están alrededor de ellas; estas, al quedar en desequilibrio, a su vez afectarán a otra molécula contigua, provocando una reacción en cadena. El problema ocurre cuando se altera una molécula de la membrana, o pared, de una célula, o en los genes el ADN, produciendo cambios nocivos en el metabolismo de esa célula y desarrollando enfermedades.
Por el solo hecho de vivir, se producen los radicales libres. Por ejemplo: cuando el cuerpo trasforma una molécula de glucosa en energía; al hacer ejercicio excesivo; por causa de las radiaciones ambientales, de fumigaciones, de alimentos como la carne y el azúcar, del alcohol y del tabaco.
Pero, en esta batalla, volviendo al ejemplo de la glucosa, al mismo tiempo que se va transformando, aparecen los antioxidantes, que destruyen “épicamente” estas moléculas perturbadoras. El problema surge cuando hay muchos radicales libres y pocos antioxidantes, lo que produce una acción nociva.
Dios, al instruir a sus hijos sobre con qué tipos de alimentos debían nutrirse, sabía muy bien que en ellos estaban la solución, a fin de poder ganar la batalla molecular. Las frutas ricas en vitamina C y A, las semillas con vitamina E, el magnesio, el zinc, el selenio, los potentes fitoquímicos son algunos de los antioxidantes que Dios nos ha dado.  Los alimentos que el Creador nos brindó son abundantes en antioxidantes y, en contraposición, lo que el ser humano ha desarrollado como comestibles, como los alimentos refinados y la comida chatarra, junto con las carnes, no contienen antioxidantes y son ricos en radicales libres.
Los antioxidantes, al bloquear los radicales libres, aumentan las defensas inmunológicas; retrasan el envejecimiento y, por ende, disminuyen las arrugas; evitan la enfermedad de Alzheimer (2); bloquean la formación de nuevas células cancerosas; reducen las cataratas; y poseen innumerables otros beneficios.
Lo asombroso es que, en varios estudios que se han realizado sobre suplementos nutricionales que contienen antioxidantes (por ej.: cápsulas con vitamina E), los resultados son disímiles. (3) Sin embargo, las frutas, las verduras y las semillas ejercen una clara acción positiva sobre nuestra salud. (4) ¿Podrá ser que existan otros elementos implicados en lo que Dios creó, que no se pueden sintetizar e introducir en un comprimido farmacéutico?
El Dios que lo ordenó todo hasta en su mínimo detalle, hasta en el nivel molecular, y lo hizo perfecto, es el mismo Dios que hoy se ofrece para dirigir tu vida; no de una forma superficial, sino en una forma completa.
En su sabiduría, sabiendo cómo funciona nuestro organismo, creó remedios en estos mismos nutrientes, con el objetivo de evitar las enfermedades y aliviar nuestras dolencias. ¡Qué gran ciencia la de Dios!

Referencias: 1. M. de la Fuente, "Effects of Antioxidants on Immune System Ageing", European journal of Clinical Nutrition (2002) 56, Suppl 3, S5-S8.
2. Cynthia A. Massad, "Neuronal and Vascular Oxidative Stress in Alzheimer´s Disease Curret", Neuropharmacology, 2011, 9, pp. 662-673.
3. Domenico, Matteo Cesari, "Effects of antioxidant supplementation on the aging process", Clinical Interventions in Aging 2007:2(3).
4. Rui Hai Liu. "Health benefits of fruit and vegetables are from additive and synergistic combinations of phytochemicals", Am J. Clin Nutr 2003;78(suppl):517S-20S.

Fuente: Dr. Werner Arnolds, Revista Adventista/Enero 2013, Casa Editora Sudamericana, pág.11

Smoothy de açaí: "La perla del Amazonas"

Hace un tiempo atrás, cuando viajé a Brasil para visitar a mi hermana y su familia, probé por primera vez  Açaí. Chely, mi hermana, me preparó un rico smoothy en el desayuno. Desde ahí quedé encantada con este excelente fruto.
Pequeño, redondo y de color azul oscuro, casi negro, es considerado por muchos como "la perla del Amazonas".

Es el fruto de una palmera que crece principalmente en el estado de Pará, Amapá, Marañón y Tocantins (Norte del Brasil). 

Tal vez para algunos, lo más conocido de esta palmera, son sus deliciosos palmitos, muy utilizados en culinaria para realizar ensaladas, empanadas, ponerlos sobre la pizza  y en otras preparaciones.

 La palmera  es delgada y alta, puede llegar a medir entre 20 a 25 metros de altura y llega a tener entre 6 a 8 cachos que dan 2,5kg de frutos cada uno.
La temporada de cosecha se da entre los meses de octubre a enero. La recolección del fruto es bien artesanal y requiere de mucha destreza.

Algunas de sus propiedades:

El Açaí tiene una  formidable concentración de antioxidantes (antocianinas) que ayudan a combatir el envejecimiento natural de las células.
Grasas monoinsaturadas (saludables), fibra alimentaria y fitoesteroles, que favorecen tanto el sistema cardiovascular como el digestivo. Aminoácidos y valiosas substancias minerales.

La pulpa de la fruta se la vende congelada y con ella se pueden hacer diferentes preparaciones. Una que me encanta es este smoothy;

Ingredientes:

200 grs de pulpa congelada de açaí
3 bananas maduras
100 ml de agua (aproximadamente)

Modo de preparación:

Procesar todos los ingredientes y servir bien frío.
En este caso decoramos este smoothy con un poco de coco rallado grueso y unos chips de banana.

¡A saborearlo!


viernes, 15 de febrero de 2013

La zanahoria: Especial para la vista y para la piel


La zanahoria pertenece a la misma familia botánica que la cicuta, de la que la variedad silvestre se distingue por tener una mancha de color púrpura en el centro de las umbelas florales. La zanahoria silvestre tiene una raíz leñosa que la hace inadecuada para la alimentación, pero que aplicada en cataplasma, tiene las mismas propiedades medicinales que la cultivada.
En el Papiro de Ébers, escrito en torno al año 1.500 a.C. en Egipto, ya se recomendaba la zanahoria como cosmético, aplicada en rodajas sobre el rostro. Hoy sabemos que su efecto beneficioso sobre la piel se debe especialmente a la provitamina A que contiene. La vitamina A se ha definido como la “vitamina de la belleza”.


Propiedades e indicaciones:

La RAÍZ contiene abundante pectina, sustancia glucídica de acción absorbente y antidiarreica; sales minerales diversas, especialmente de potasio y fósforo, así como oligoelementos, que la hacen remineralizante y diurética: aceite esencial, que le confiere su peculiar aroma y sus efectos vermífugos; y vitaminas del grupo B, algo de la C, y sobre todo, caroteno. La zanahoria es uno de los vegetales más ricos en provitamina A, solo superada por la alfalfa. Otras fuentes importantes de caroteno son las espinacas, la col, los albaricoques (damascos), los tomates y los pimientos.

El CAROTENO, o provitamina A, es el principio activo más valioso de la zanahoria. En el hígado se transforma en vitamina A o retinol.

La VITAMINA A desempeña funciones esenciales en la fisiología humana:
  •   en los mecanismos de la visión en la retina;
  • en el buen estado de la piel y de las mucosas; y
  • en la producción de sangre y de anticuerpos (defensas).

Por su abundante contenido en provitamina A, la zanahoria resulta de gran utilidad cuando se haya producido una carencia de esta importante vitamina, bien sea por aporte insuficiente, por mala asimilación o por aumento de las necesidades.

Los síntomas o signos de falta de vitamina A, que la zanahoria contribuye a superar, son los siguientes:

-          Trastornos de la visión (1 y 2): pérdida de agudeza visual, hemeralopía (dificultad para ver durante la noche o con poca luz), sequedad del polo anterior de ojo, blefaritis (inflamación de los párpados), conjuntivitis crónica y queratitis (inflamación de la córnea), entre otros.
Con el consumo abundante de zanahoria se obtienen excelentes resultados, permitiendo mejorar notablemente la capacidad visual en los casos en que su pérdida sea debida a una carencia de vitamina A.

-          Alteraciones de la piel: Sequedad, arrugas, atrofia, acné. La zanahoria contribuye, de forma muy marcada, a salud y a la belleza de la piel, tanto si se aplica externamente (4) como tomada por vía oral (1 y 2). Le proporciona una tersura y una suavidad que difícilmente se puede conseguir con otros cosméticos.
Existen casos rebeldes de acné que han mejorado después de un largo tratamiento a base de zanahoria.
También fortalece las uñas y el cabello, al que le da más brillo.

-          Alteraciones de las mucosas: La vitamina A también interviene en la estabilidad de las mucosas, membranas que tapizan el interior de los conductos y cavidades orgánicas. Por eso resulta útil en la prevención de la litiasis urinaria y biliar, pues se ha demostrado que una mucosa sana impide la formación de cálculos en el interior de los conductos urinarios o biliares.
La vitamina A tiene asimismo valor como preventivo de catarros nasales, sinusales, faríngeos y bronquiales, pues, además de fortalecer las mucosas, aumenta las defensas. También mejora la función de la mucosa gástrica, normalizando la producción de jugos (conviene en la gastritis) y colabora en la cicatrización de las úlceras. La zanahoria calma los dolores de estómago y el exceso de acidez.

-          Trastornos metabólicos y endocrinos: anemia, retraso del crecimiento, hipertiroidismo (regula la función de la tiroides), dismenorrea, depresión nerviosa, y otros trastornos (1, 2).

Otras aplicaciones de la zanahoria son las siguientes:

-           Diarreas y colitis: Especialmente en los niños, debido a la acción de la pectina. Se administra rallada o hervida (1 y 2).

-          Parásitos intestinales: El aceite esencial que contiene la zanahoria es especialmente activo contra los oxiuros (1, 2). Se toma cruda y rallada: de medio a un kilo durante 24 horas como único alimento. También resulta efectivo tomar durante una semana todas las mañanas dos  zanahorias en ayunas.

-          Crecimiento: La zanahoria es un auténtico alimento-medicina para los niños (1, 2). Su jugo se puede administrar desde los dos meses, o incluso antes: aumenta las defensas, evita las diarreas, protege contra los parásitos, estimula el crecimiento, favorece la erupción dentaria, y fortalece la dentadura, si además de administrarla líquida, se hace que la mastiquen los niños en edad preescolar. Es muy útil en caso de celiaquía (mal absorción intestinal pro intolerancia al gluten).

-          Curas depurativas: La zanahoria es alcalinizante de la sangre, con lo que compensa y elimina los residuos ácidos del metabolismo (ácido úrico y otros) (1, 2).
-          Curas de desintoxicación: Resulta muy apropiada para quienes desean dejar de fumar (1, 2), pues acelera la eliminación de la nicotina, y por su contenido en vitamina A, regenera las mucosas del aparato respiratorio.

-          Suavizante de la piel: Aplicada externamente en cataplasmas, se usa para curar heridas infectadas, quemaduras, eccemas, abscesos, acné, y como cosmético, para embellecer la piel (4).

Las SEMILLAS de zanahoria contienen un aceite esencial de acción carminativa (evita los gases intestinales), emenagoga (favorece las reglas) y algo diurética, como la mayoría de las Umbelíferas (3).

Preparación y empleo

Uso interno

1.  Cruda: La zanahoria, en rodajas o cortada en tiras, debiera ser componente indispensable del plato de ensalada que debemos consumir todos los días las personas sanas. En caso de estómago delicado la zanahoria cruda se puede consumir finamente rallada.

2. Jugo: Se toma recién hecho, solo o mezclado con jugo de limón y/o de manzana, en cantidad de medio a un vaso diario. Para notar sus efectos beneficiosos, se debe tomar durante largos periodos de tiempo (mínimo un mes).

Conviene hacer notar que la provitamina A no se destruye durante la cocción, pero sí que se degrada por la acción de la luz.

3. Infusión de semillas: 20–30g por litro de agua. Se ingieren 3 o 4 tazas diariamente.

Uso externo

4. Cataplasma de zanahoria cocida y machacada, como suavizante de la piel.
Fuente: Dr. Jorge Pamplona Roger, Enciclopedia de las Plantas Medicinales, Editorial Safeliz, pág. 133 a 135


martes, 12 de febrero de 2013

Alimentación y salud


Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador.  Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos.  Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante.

Pero no todos los alimentos sanos de por si convienen igualmente a nuestras necesidades en cualquier circunstancia.  Nuestro alimento debe escogerse con mucho cuidado.  Nuestro régimen alimenticio debe adaptarse a la estación del año, al clima en que vivimos y a nuestra ocupación.  Algunos alimentos que convienen perfectamente a una estación del año o en cierto clima, no convienen en otros.  También sucede que ciertos alimentos son los más apropiados para diferentes ocupaciones.  Con frecuencia el alimento que un operario manual o bracero puede consumir con provecho no conviene a quien se entrega a una ocupación sedentaria o a un trabajo mental intenso.  Dios nos ha dado una amplia variedad de alimentos sanos, y cada cual debe escoger el que más convenga a sus necesidades, conforme a la experiencia y a la sana razón. 
La abundancia de frutas, oleaginosas y cereales que nos proporciona la naturaleza es grande, y año tras año se acrecienta la facilidad de comunicaciones que permite el intercambio de productos de un país con otro.  Como resultado, muchos alimentos que hace pocos años se consideraban lujos están hoy al alcance de todos para el consumo diario.  Esto sucede principalmente con las frutas desecadas y las puestas en conserva. 
Las oleaginosas [nueces, avellanas, almendras, maní o cacahuete] y sus derivados van substituyendo en gran medida a la carne.  Con ellas pueden combinarse cereales, frutas carnosas y varias raíces, para constituir alimentos sanos y nutritivos; pero hay que tener cuidado de no incluir una proporción demasiado elevada de oleaginosas.  Es posible que aquellos a quienes no les sienta bien su consumo vean subsanarse la dificultad si prestan atención a esta advertencia.  Debe recordarse también que algunas no son tan sanas como otras.  Las almendras, por ejemplo, son mejores que los cacahuetes (maníes), pero no obstante éstos también son nutritivos y de fácil digestión si se toman en pequeñas cantidades y mezclados con cereales.


Convenientemente preparadas, las aceitunas, lo mismo que las oleaginosas, pueden reemplazar la mantequilla y la carne.  El aceite tal como se ingiere en la aceituna, es muy preferible al aceite animal y a la grasa.  Es laxante.  Su uso beneficiará a los enfermos de consunción y podrá curar o aliviar las inflamaciones del estómago.
Las personas acostumbradas a un régimen fuerte y muy estimulante tienen el gusto pervertido y no pueden apreciar de buenas a primeras un alimento sencillo.  Se necesita tiempo para normalizar el gusto y para que el estómago se reponga del abuso.  Pero los que perseveren en el uso de alimentos sanos, los encontrarán sabrosos al cabo de algún tiempo.  Podrán apreciar su sabor delicado y los comerán con deleite, en preferencia a las golosinas malsanas.  Y el estómago, en condición de salud, es decir, ni febril ni recargado, desempeñará fácilmente su tarea.

Fuente: Ellen G. White, "El ministerio de Curación", Asociación Casa Editoria Sudamericana, pág.  229 y 230.

lunes, 11 de febrero de 2013

Puré de papas con espinacas

Te comparto una manera rápida, y en mi opinión deliciosa, de comer puré de papas con espinacas.

Ingredientes: (para dos personas)

2 papas grandes
4 plantas de espinacas frescas
1 diente de ajo
Unas ramitas de orégano fresco
5 hojas de albahaca fresca
Jugo de limón
Aceite de oliva extravirgen
Sal marina, cantidad necesaria.

Modo de preparación: Lavar, pelar y cortar las papas para hervirlas. Mientras tanto lavar bien y picar las espinacas, el orégano y las hojas de albahaca. Una vez hervidas las papas, pisarlas con el pisa papa e incorporarle el orégano, la albahaca y las espinacas cortadas. El mismo calor del puré hará que las espinacas se vuelvan tiernas. Rallar el ajo con rallador fino e incorporarlo al puré junto con un poco de jugo de limón, aceite y sal marina.



¡Buen provecho! 

jueves, 7 de febrero de 2013

Disfrutando unos helados entre amigos

La semana pasada disfrutamos entre amigos y familia de unos sencillos y deliciosos helados. Y éstos simplemente consistían en fruta congelada y procesada. Pero es así ¡lo rico y sano: dos veces bueno!  
Es muy lindo compartir un agradable momento entre amigos y saborear algo delicioso y natural.
Si estás mejorando tu estilo de vida y vas descubriendo algunas recetas, nunca dejes de compartirlas con otros. Cuando compartimos lo que tenemos, los más beneficiados somos nosotros. Y podemos estar ayudando a otros a que opten por algo mejor.

Helados frutales
Frambuesas (de la quinta de mis padres) y bananas congeladas.

Frambuesas y bananas procesadas.

Mangos y bananas congeladas.

¡Helado que no pudimos colocar en el freezer  porque lo quisimos comer en el momento!

Disfrutando de los helados y de una amena charla.
Puedes ver cómo hago el helado de banana haciendo clik aquí:  http://www.curiosidadesnutritivas.com/2011/12/helado-de-banana.html

miércoles, 6 de febrero de 2013

La ciencia de cocinar: un arte esencial


 Se requieren inteligencia y experiencia para cocinar bien y para presentar alimentos saludables en la mesa en una forma atrayente.  La persona que prepara el alimento que ha de ser colocado en nuestro estómago para convertirse en sangre que nutra el organismo, ocupa un puesto importantísimo y elevado (Testimonies, tomo 3, pág. 158).

Para la salud y la felicidad de toda la familia, nada es de tan vital importancia como la pericia e inteligencia de la cocinera.  Con comidas mal preparadas y malsanas podría estorbar y hasta arruinar tanto la utilidad del adulto como el desarrollo del niño.  Del mismo modo, al proveer alimentos adaptados a las necesidades del cuerpo y al mismo tiempo atractivos y sabrosos, puede llevar a cabo tanto en la debida dirección como de otra manera llevaría a cabo en la mala.  Así que, en muchos sentidos, la felicidad de la vida está ligada a la fidelidad con que se desempeñan los deberes comunes (La Educación, pág. 212).

La ciencia de cocinar es un arte esencial

La ciencia de cocinar no es algo despreciable. . .  Debiera ser considerada como la más valiosa de todas las artes porque está tan íntimamente relacionada con la vida.  Debiera recibir más atención, pues el organismo necesita alimento a fin de formar buena sangre.  

Son pocas las buenas cocineras.  Muchísimas madres necesitan tomar lecciones de arte culinario para que puedan presentar delante de su familia alimentos bien preparados y agradablemente servidos (Counsels on Diet and Foods, pág. 263).

Fuente: Ellen White, Conducción del niño, Asociación Casa Editora Sudamericana, pág. 348.