lunes, 27 de agosto de 2012

Factores de riesgo para la arteriosclerosis

A lo largo de los años, todas las arterias del cuerpo, y especialmente las coronarias del corazón, se van endureciendo y estrechando. Frenar ese proceso, e incluso revertirlo, es posible, y vale bien la pena.

Evitando los factores de riesgo

Todos los factores de riesgo que favorecen el deterioro de las arterias pueden ser modificados o controlados, excepto uno: la herencia.

- Herencia: Existe una predisposición hereditaria a padecer arteriosclerosis. Conviene tener en cuenta los antecedentes familiares para valorar el riesgo personal.
- Colesterol: cuando su nivel se halla elevado, o no se ingieren suficientes antioxidantes, deteriora las pareces de las arterias permitiendo el acúmulo de grasas saturadas.
- Tabaco: No solo perjudica al fumador activo, sino también a los pasivos. Si hay fumadores en la familia, el riesgo de cardiopatía aumenta en un 20%, aunque no se fume.
- Hipertensión arterial: Deteriora las paredes de las arterias.
- Estrés: Provoca la liberación de hormonas como la adrenalina, que estrecha las paredes de las arterias.
- Alimentación rica en grasas saturadas, sal, azúcar y carne.
- Sobrepeso y vida sedentaria.
- Exceso de hierro de tipo "hem" (procedente de la carne): Actúa como pro-oxidante y se acumula en el organismo, sin que resulte fácil eliminar. En exceso, el hierro "hem" deteriora las arterias.

Fuente: Dr. Jorge Pamplona Roger, Guía práctica para el cuidado del cuerpo, Asociación Casa Editora Sudamericana, pág. 250.

martes, 21 de agosto de 2012

La carne como alimento

La carne no fue nunca el mejor alimento; pero su uso es hoy día doblemente inconveniente, ya que el número de los casos de enfermedad aumenta cada vez más entre los animales.  Los que comen carne y sus derivados no saben lo que ingieren.  Muchas veces si hubieran visto los animales vivos y conocieran la calidad de su carne, la rechazarían con repugnancia.  Continuamente sucede que la gente come carne llena de gérmenes de tuberculosis y cáncer.  Así se propagan estas enfermedades y otras también graves. (1) 

Efectos que no se comprueban inmediatamente.


Los efectos de una alimentación con carne no se advierten tal vez inmediatamente; pero esto no prueba que esa alimentación carezca de peligro.  Pocos se dejan convencer de que la carne que han comido es lo que envenenó su sangre y canso sus dolencias.  Muchos mueren de enfermedades debidas únicamente al uso de la carne, sin que nadie sospeche la verdadera causa de su muerte. (2)


Es un error suponer que la fuerza muscular dependa de consumir alimento animal, pues sin él las necesidades del organismo pueden satisfacerse mejor y es posible gozar de salud más robusta.  Los cereales, las frutas, las oleaginosas y las verduras contienen todas las propiedades nutritivas para producir buena sangre.  Estos elementos no son provistos tan bien ni de un modo tan completo por el régimen de carne.  Si la carne hubiera sido de uso indispensable para dar salud y fuerza, se la habría incluido en la alimentación indicada al hombre desde el principio.
A menudo, al dejar de consumir carne, se experimenta una sensación de debilidad y falta de vigor.  Muchos insisten en que esto prueba que la carne es esencial; pero se la echa de menos porque es un alimento estimulante que enardece la sangre y excita los nervios... 

Cuando se deja la carne, hay que sustituirla con una variedad de cereales, frutas oleaginosas, legumbres, verduras y frutas nutritivas y agradables al paladar.  Esto es particularmente necesario al tratarse de personas débiles o que estén recargadas de continuo trabajo. (3) 

Fuente

Ellen White en: 
(1) El ministerio de curación, Casa Editora Sudamericana, pág. 241
(2) El ministerio de curación, Casa Editora Sudamericana, pág. 242
(3) Conducción del niño, Casa Editora Sudamericana, pág. 361

lunes, 20 de agosto de 2012

Mbejú 100% Vegetariano

El m'beyú o mbeyú (escrito en guaraní como mbeju -se pronuncia en todos los casos mbeyú, o abreviadamente, "beyú"-), es un plato propio y típico de Paraguay. Se trata de un panqueque de almidón de mandioca (yuca) y otros ingredientes. Si quieres conocer más sobre este plato típico paraguayo puedes leer en wikipedia cómo es el original.
Esta variante vegetariana es deliciosa y liviana. Espero que les guste, en especial para aquellas madres con hijos celíacos resulta una receta muy práctica para tener en cuenta.

Ingredientes:

- Puré de una papa grande
- Almidón de mandioca (yuca)
- 4 cucharadas de levadura en escamas o copos (opcional)
- 2 cucharadas de aceite de girasol alto oleico
- sal marina

Modo de preparación:
Hacer un puré con una papa grande y dejarlo entibiar. Luego agregarle las cucharadas de aceite, la levadura de cerveza en escamas o copos (opcional) y la sal. Luego ir agregando poco a poco el almidón de mandioca y revolver con una cuchara. Hasta que se empiece a hacer más pesado para revolver.


Comenzar a amasar y formar una preparación granulada (como la foto que sigue). Tiene que quedar una preparación un poco húmeda. (Esta preparación se pegoteará en los dedos debido al almidón). Agregarle la sal necesaria. 


Calentar un sartén antiadherente y una vez que esté bien caliente colocar un poco de la preparación en la superficie del mismo. Con la ayuda de los dedos aplastar bien formando el panqueque. 


 Dejar cocinar por unos minutos hasta que esté bien dorado y cocinar del otro lado.


 Una vez que esté tostado de los dos lados retirarlo del fuego y continuar a formar el siguiente Mbejú, sin la necesidad de colocar aceite .




Se pueden comer de muchas maneras: solos, acompañados con algo dulce, o aún con diversas ensaladas.
 Espero que esta receta te sea de utilidad.
¡Éxitos!

domingo, 12 de agosto de 2012

Cálculos renales:¿Cómo cuidarse?

Los cálculos son formaciones de minerales (calcio, magnesio, fósforo, etc.) junto con ácido oxálico -que, aunque es producido principalmente por el organismo, está también presente en algunos alimentos- y a veces con aminoácido cistina. Estas formaciones se alojan en las cavidades renales cunado no hay líquido suficiente para que los riñones filtren y limpien desechos que el organismo les envió.
Generalmente son asintomáticos, hasta que se alojan en los uréteres, que son dos tubos finos que conecta los riñones a la vejiga. Y a partir de este punto pueden comenzar los dolores y síntomas de los cálculos renales. 

Causas posibles

- Baja ingestión de agua.
- Alta ingestión de alimentos ricos en proteínas (carne, vísceras, pescados, pollo, huevos, soja)
- Alta ingestión de estimulantes (las bebidas a base de cola, café, té negro, mate, guaraná en polvo).
- Alta ingestión de grasas saturadas (frituras, grasa de la carne, manteca, margarina, embutidos, frutos del mar, manteca de cerdo, tocino, jamón, grasa vegetal, rehogados con mucho aceite).
- Alta ingestión en sal.

Medidas sugerentes

- Buscar auxilio médico.
- Tomar mucha agua, y tés diuréticos (cola de caballo, sanguinaria, zarzaparrilla, hombre grande, barba de choclo, carqueja, etc.). Cantidad: 3 litros por día.
- Enfatizar uso de sandía en ayunas, o en sustitución da una o más comidas.
- Adoptar un programa de alimentación saludable.
- recibir tratamientos hidroterápicos apropiados (consulte a su médico).

Prefiera los siguientes alimentos:

- Frutas frescas: úselas en abundancia con énfasis en la sandía (los investigadores la llaman "la amiga de los riñones"), ananá, higo, limón, palta, mango, pera, naranja, mandarina, lima, melón, níspero, uva, maracuyá, granadilla, manzana y durazno.
- Verduras (vea la sección siguiente para saber cuales evitar)  y hortalizas en general: berro, lechuga, zapallo, rabanitos, escarola, achicoria, zapallito, pepino, chauchas, berenjenas, coliflor y apio.
- cereales integrales: uso libre.
- Oleaginosas y semillas: úselas moderadamente, prefiriendo las avellanas, almendras, semillas de zapallo.
- Legumbres: usarlas con moderación.

Evite los siguientes alimentos:

- Los alimentos curados con sal.
- Los alimentos muy ricos en proteínas: carnes, pollo, pescado, huevos, queso, soja, gelatinas.
- Productos lácteos.
- Estimulantes: café, mate, té negro, las bebidas a base de cola (y demás gaseosas), guaraná en polvo, chocolate.
- Las personas cuyos cálculos renales son del tipo oxalato, deben evitar los alimentos que son fuente de ácido oxálico: acelga, espinaca, ruibarbo, remolacha (hojas), cacao y sus derivados.
- Bebidas alcohólicas.
- Tener cuidado con los suplementos de calcio. (Visite a su médico de confianza)

Recuerda:
Las proteínas en exceso aumentan el tenor de calcio en la orina, favoreciendo la formación de cálculos.

Fuente: Lic. Eunice Leme de Vidal, El placer de comer bien: Alimentos para prevenir y curar, Casa Editora Sudamericana, pág. 153 y 154


jueves, 9 de agosto de 2012

Los huevos y el cáncer

Suele creerse que la cáscara del huevo ofrece una total protección contra la penetración de gérmenes microbianos o contaminantes químicos.
Desafortunadamente no es así, como se ha observado en recientes epidemias de salmonelosis, provocadas por la penetración de salmonelas a través de la cáscara en granjas avícolas contaminadas por estos gérmenes.

Por ello (para los que consumen huevos) se recomienda lavar los huevos antes de utilizarlos o de almacenarlos en el refrigerador. Cuando la frescura de los huevos ofrece dudas es conveniente no utilizarlos para la elaboración de tortillas, pues este tipo de preparación no garantiza la destrucción microbiana.

Los huevos pueden contener niveles altos de dioxinas, si el pienso (comida elaborada para animales) con el que se alimentan las gallinas está contaminado con estas sustancias tóxicas. (1)

Los huevos y el cáncer

Por mucho tiempo los huevos, por causa del colesterol que contienen, han sido una mala palabra desde el punto de vista de los ataques al corazón. Ya en 1970 la Comisión Intersocietaria para los Recursos de las Enfermedades Cardiovasculares declaró que todos los norteamericanos deberían "evitar comer yemas de huevo".
Ahora los huevos se están ganando una mala reputación desde el punto de vista del cáncer. Un estudio puso de manifiesto que hay una relación directa entre el consumo de huevos y el cáncer de ovarios. Esto significa que mientras más huevos se consuman, mayor será el riesgo. En  estos casos es indudable que existe una relación de causa a efecto. Ese mismo estudio demostró que el consumo de huevos también aumentaba el riesgo de cáncer de colon.
Los virus del cáncer de gallináceos que se llama leucosis, se encuentran entre el 5% y el 10% de todos los huevos. 
El cocimiento ordinario destruye estos virus, de manera que si se ha de comer huevos, hay que asegurarse de que estén bien cocidos. Hay que evitar los huevos escalfados y la mayonesa, que contiene huevo temperado, pero no bien cocido.
El consumo cotidiano de huevos en 142000 mujeres japonesas aumentó los casos de cáncer de mama en casi tres veces. (2)

El aumento de las enfermedades y el consumo de huevos

En el año 1871  se escribió lo siguiente: "Sea progresiva la reforma alimenticia.  Enséñese a la gente a preparar alimentos sin mucho uso de leche o mantequilla.  Expliquémosle que llegará pronto el tiempo en que será peligroso usar huevos, leche, crema o mantequilla, porque las enfermedades aumentan proporcionalmente a la maldad que reina entre los hombres.  Se acerca el tiempo en que, debido a la iniquidad de la especie caída, toda la creación animal gemirá bajo las enfermedades que azotan nuestra tierra." (3)



Fuentes:
(1) Dr. José A. Valtueña, Enciclopedia de la Ecología y la Salud, Editorial Safeliz, pág. 164
(2) Dr. J. A. Scharffenberg, Prevención del cáncer, Publicado por el Instituto Adventista de Estudios en Salud, Primera Edición 1989, pág. 9
(3)Ellen White, Consejos sobre el Régimen Alimenticio, Asociación Casa Editora Sudamericana, pág. 416

Testimonio personal: Cuando me decidí a dejar de consumir huevos sentí que estaba en cero. 
Siempre me encantó cocinar, pero al sacar los huevos de mi cocina pensaba que iba a ser muy difícil realizar ciertos platos donde se acostumbra utilizar varios huevos en la preparación.
Poco a poco comencé a cocinar diferente y a descubrir que todo lo que hacía, lo hacía por costumbre. Mi abuela había cocinado así, mi madre, mi vecina y mi tía también lo hacían de la misma forma. ¿Por qué? Porque muchas cosas las hacemos por costumbre. Y las costumbres dan forma a nuestros gustos.
Pero pronto descubrí la comida natural, ¡y muchas lindas opciones para cocinar, saborear y disfrutar! En esta página vas a encontrar muchas de esas cosas que fui aprendiendo.
¿Un ejemplo? Puedes mirar cómo sustituyo el huevo para hacer unas milanesas de berenjena en: Una manera de sustituir el huevo en los rebozados.
Si comes huevos asegúrate de que provengan de gallinas sanas, bien cuidadas y alimentadas correctamente, con granos.
Quise hacer este post porque algunas veces me preguntan ¿Por qué no comes huevos? Esto responde parcialmente a esta pregunta, porque todavía hay mucho por decir...

Éxitos en todo lo que emprendas.

miércoles, 8 de agosto de 2012

La necesidad de ejercicio, aire puro y luz solar


La principal razón, si no la única, por la que muchos se transforman en inválidos es que la sangre no circula libremente, y los cambios del líquido vital, necesarios para la vida y la salud, no se realizan. No han dado ejercicio a sus cuerpos ni alimento a sus pulmones, que es el aire puro y fresco; por lo tanto, es imposible vitalizar la sangre, la que sigue su curso perezosamente por el organismo. Cuanto más ejercicio hagamos, mejor será la circulación de la sangre.
Más gente muere por falta de ejercicio que por exceso de fatiga; son más los que se echan a perder por el ocio que por el ejercicio.  Los que se acostumbran a hacer ejercicio apropiado al aire libre, generalmente tienen una buena y vigorosa circulación. Dependemos más del aire que respiramos que de los alimentos que ingerimos.  Los hombres y las mujeres jóvenes y mayores, que desean tener buena salud, y que les gustaría tener una vida activa, debieran recordar que no pueden tenerlas sin una buena circulación.  Cualquiera que sea su ocupación o inclinación, debieran decidirse a ejercitarse al aire libre todo lo posible.  Debieran considerar que es un deber religioso superar el estado de salud que los ha mantenido confinados en el interior de sus casas, privados del ejercicio al aire libre.
Algunos inválidos llegan a obstinarse en este asunto y se niegan a aceptar la gran importancia del ejercicio diario al aire libre, por el cual pueden obtener una provisión de aire puro.  Por temor de tomar frío, persisten, año tras año, en hacer su voluntad y vivir en un ambiente sin vitalidad.  Es imposible para esta clase de personas tener una circulación saludable.  El organismo completo sufre por falta de ejercicio y aire puro.  La piel se debilita y se vuelve más sensible a cualquier cambio atmosférico.  Se ponen ropa adicional y aumentan el calor de las habitaciones.  El día siguiente requieren un poco más de calor y un poco más de ropa para sentirse perfectamente abrigados; y así su estado anímico se altera con los cambios, hasta que tienen muy poca vitalidad para soportar el frío.
Algunos preguntan: "¿Qué haremos? ¿Quiere que pasemos frío?" Si agregáis ropa, que sea muy poca, y haced ejercicio, si es posible, para recuperar el calor que necesitáis.  Si realmente no podéis hacer ningún ejercicio activo, calentaos junto al fuego; pero tan pronto como entréis en calor, quitaos la ropa extra y alejaos del fuego.  Si los que pueden, se ocuparan de una labor activa para apartar los pensamientos de sí mismos, generalmente se olvidarían de que sentían frío y no se perjudicarían.  Debierais bajar la temperatura de vuestra habitación tan pronto como hayáis recuperado vuestro calor habitual. Para los inválidos que tienen los pulmones débiles, nada es peor que un ambiente muy caliente.

Fuente: Ellen White, Consejos sobre  la salud, Casa Editora Sudamericana, pág. 171 y 172


jueves, 2 de agosto de 2012

Comida vegetariana para una expedición

El mes pasado hemos realizado algo que en lo personal lo he disfrutado muchísimo. Junto a un grupo de adultos y jóvenes, con la hermosa compañía de mi esposo, emprendimos una expedición de 5 días en la zona de "El Impenetrable", Provincia del Chaco, República Argentina.
Esta fue la primera experiencia como expedicionaria de mi vida. Y Dios mediante, deseo que pueda repetirse muchas veces más.


Al planificar y realizar una expedición es impresionante lo que se aprende. Se aprende al preparar una mochila. Se aprende a vivir con lo justo y necesario. Se aprende a organizar un menú. Se aprende de la experiencia de otras personas. Y podría seguir mencionando muchas cosas de las que se aprende...


Una de las preocupaciones que tenía respecto a la expedición, era que no habíamos tenido mucho tiempo con mi esposo para hacer un buen entrenamiento. De las veces que habíamos salido a caminar, sólo una vez habíamos podido ir con la mochila, para exigirnos un poco más que en una caminata normal.
El tiempo fue pasando y pensaba en esos 40 ó 50 kilómetros con mochila al hombro, ¿Los podría realizar sin ninguna dificultad? Siempre soy de tenerle respeto a algún desafío y pedir la ayuda de Dios, ¡en vez de pensar que puedo sola!
Realmente en los tres primeros días la caminata fue muy exigida, pero con una buena hidratación, buena alimentación y elongación de los principales músculos del tren inferior, le dimos batalla a todos esos kilómetros que teníamos que caminar.

¿Qué comimos en la expedición?


Por lo general nuestro desayuno constaba de frutas, cereales, algún tipo de nuez y algunas veces leche de soja en polvo, de buena calidad.
El primer problema fue el no poder llevar frutas ya que estas aportan mucho peso para una mochila. Entonces optamos por llevar frutas deshidratadas como: damascos, rodajas de manzanas deshidratadas, pasas de uva negra y rubia y también unos chips de bananas.
Elegimos en lo posible frutas que no tengan agregados de azúcar refinada.


Rodajas de manzana deshidratada
Para lo cereales del desayuno no fue muy difícil. Siempre que vamos a viajar llevamos con nosotros abundante granola. (La receta de la granola y otras recetas con avena la puedes encontrar ingresando aquí
La granola es super práctica cuando tenemos poco tiempo para preparar un alimento, o no tenemos comodidades en el lugar a donde vamos a cocinar. La granola te permite tener un desayuno de rey y no sentir hambre por varias horas, ¡para una expedición es una excelente opción!.


Otro alimento infaltable, que llevamos a la expedición fueron los frutos secos. Nueces, castañas de Pará y almendras.
También maní tostado en casa (El maní es una legumbre, pero algunos lo confunden con frutos secos porque lo utilizamos de una manera muy similar)


Lentejas Turcas
Y hablando de legumbres, para el almuerzo, optamos por llevar lentejas turcas. Que son bien nutritivas, deliciosas y se pueden hacer en pocos minutos. También llevamos lentejones canadienses, que dejamos en remojo la noche anterior y que también son deliciosos y relativamente rápidos de hacer. Polenta con tomates secos y verduras deshidratadas, arroz integral y fideos. Levadura de cerveza en escamas o copos que usamos como sustituto del queso rallado.
Todo esto en bolsas con raciones previamente calculadas de lo que iríamos a necesitar.


Caapiqí
Y la infaltable ensalada cruda que pensamos que no íbamos a tener, la pudimos saborear  gracias a una amiga 
(Zuny) que nos enseñó a comer Caapiqí (Stellaria Media (L.) Cirrillo). El caapiqí es una hierba que abunda en los lugares por donde pasamos y hemos disfrutado de juntarla y comerla en ensalada.


Para la cena hacíamos una sopa de avena con pasas de uva y frutas deshidratadas. Habíamos llevado galletitas caseras con harina integral, avena y semillas de lino y sésamo.


Los últimos días de la expedición recordé una declaración que varias veces la he leído: "Los cereales, las frutas carnosas, los frutos oleaginosos, las legumbres y las hortalizas constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante." Ellen White, Consejos sobre régimen alimenticio, pág.96


A orillas del Río Bermejo
Para concluir:
Si planificas tu alimentación puedes comer muy bien siempre, aún en un lugar muy aislado.
Los alimentos de origen vegetal son excelentes para realizar una actividad de gran exigencia.
Disfrutar de la naturaleza y de la amistad del grupo hacen que te renueves.
 ¡Aprovecha a salir  y pasar por lo menos algunas horas en la naturaleza!
Cruce del Río Bermejito