jueves, 10 de noviembre de 2011

La enfermedad de las vacas locas

25 de abril de 1985


Fecha nefasta en la historia de la alimentación humana, la ciencia en general, y también para la ética. Aquel día, Colin Whitaker, veterinario en Ashford (Kent, Reino Unido), observó por primera vez que una vaca tenía dificultad para andar, presentaba una mirada rígida y mostraba gran sensibilidad al ruido.
Parecía una dolencia desconocida hasta el momento, que más tarde recibiría el nombre de "enfermedad de las vacas locas". Al año siguiente se registraron en el Reino Unido varias decenas de casos más, pero no se adoptó ninguna medida hasta el punto de que el profesor Richard Lacey, especialista de microbiología clínica en la Universidad de Leeds, habló de "pasividad criminal".


Origen de la enfermedad


Son muchos los científicos quienes señalan que el origen de esta enfermedad ha sido, en última instancia, la transformación de un animal herbívoro en carnívoro; ya que, según ha podido establecerse científicamente, la encefalitis espongiforme bovina (denominación científica de la enfermedad de las vacas locas) se ha producido debido a que el ganado bovino ha consumido piensos (alimentos elaborados para animales) preparados con los cadáveres de ovejas muertas por padecer la tembladera, forma de encefalitis espongiforme que se creía circunscrita al ganado ovino.


Además, en los años ochenta del siglo XX, los cadáveres de las propias vacas muertas de encefalitis espongiforme (EEB) fueron incorporados en los piensos, de modo que las vacas no solamente se transformaron en carnívoras sino que acabaron comiéndose a sí mismas.


Consecuencias para los seres humanos


La encefalitis espongiforme bovina no ha quedado acantonada en las vacas sino que puede provocar en los seres humanos una gravísima afección a la que se ha denominado nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, que se caracteriza también por la destrucción progresiva del encéfalo, que adopta el aspecto esponjoso típico de este conjunto de enfermedades.


Hasta finales de 2000 se habían registrado cerca de un centenar de casos de esta nueva enfermedad, pero dado su largo periodo de incubación -que se cree que puede ser de 5 a 15 años,- nadie se atreve a descartar por completo la aparición de una grave epidemia de la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.


Prevención
Obviamente una alimentación exclusivamente vegetal es el mejor y más salutífero modo de prevenirla. 


Fuente: Dr. José Valtueña, Enciclopedia de la Ecología y la Salud, Editorial Safeliz, pág.167




"A menudo se llevan al mercado y se venden para servir de alimento animales que están ya tan enfermos que sus dueños temen guardarlos más tiempo.  Algunos de los procedimientos seguidos para cebarlos ocasionan enfermedades.  Encerrados sin luz y sin aire puro, respiran el ambiente de establos sucios, se engordan tal vez con productos averiados y su cuerpo entero resulta contaminado de inmundicias.
"Muchas veces los animales son transportados a largas distancias y sometidos a grandes penalidades antes de llegar al mercado.  Arrebatados de sus campos verdes, y salvando con trabajo muchos kilómetros de camino, sofocados por el calor y el polvo o amontonados en vagones sucios, calenturientos y exhaustos, muchas veces faltos de alimento y de agua durante horas enteras, los pobres animales son arrastrados a la muerte para que con sus cadáveres se deleiten los seres humanos."


Fuente: Elena de White, Consejos sobre régimen alimenticio, Casa Editora Sudamericana, pág. 461

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