domingo, 25 de septiembre de 2011

Inconvenientes de la carne como alimento

La carne nunca ha sido un alimento muy saludable, aunque tomada en forma esporádica, tal como solía ocurrir antes de la era industrial, no causaba demasiados problemas sanitarios. Antiguamente, la principal repercusión para la salud derivada del consumo de carne, era la transmisión de infecciones y parasitosis.
Sin embargo, el consumo de carne en la actualidad tiene además otros riesgos. El de contaminación bacteriana o parasitaria ha disminuido, gracias a las mejoras experimentadas en las técnicas de higiene, aunque sigue todavía presente.  Hoy, los inconvenientes de la carne que preocupan mayormente a los consumidores, son los derivados de la ganadería intensiva en granjas y explotaciones industrializadas: piensos artificiales (forraje, alimento elaborado para animales), hormonas para el engorde rápido, antibióticos, sedantes contra el estrés, y un largo etcétera de sustancias químicas artificiales con las que se trata de paliar las numerosas enfermedades que sufren los animales.
Todo esto, unido a las condiciones antinaturales en las que se suele criar el ganado, no hace más que aumentar los inconvenientes de la mayoría de las carnes que se comercializan en la actualidad, aunque se nos pueda llegar a garantizar que se hallan exentas de microorganismos patógenos.
Tradicionalmente se consumía carne en determinadas épocas, coincidiendo con  las matanzas o con las fiestas, y el resto del año, de forma esporádica. Actualmente la carne se halla disponible todos los días del año en cualquier supermercado, por lo que se puede comer a diario, si así se desea. Antiguamente, esto estaba únicamente al alcance de los ricos.
El hecho de que actualmente los inconvenientes de la carne sean mayores, unido a su permanente disponibilidad, hacen que su consumo plantee importantes riesgos que no deben ser ignorados.

Exceso de ácidos grasos saturados y colesterol

La carne contiene una elevada proporción de grasa, la mayor parte de la cual está formada por ácidos grasos saturados. Debido a las condiciones de sedentarismo de los animales que se crían en las modernas explotaciones ganaderas, que llegan hasta la inmovilidad casi total, su carne, aun pareciendo magra, contiene bastante grasa. Este es el caso del cerdo, por ejemplo, cuya carne magra contiene alrededor del 18% de grasa.
El exceso de grasas en la dieta cárnica y en los productos de origen animal, es responsable, junto con el tabaco, el estrés y el sedentarismo, del aumento de colesterol en la sangre. Esta sustancia se deposita en las paredes de las arterias, endureciéndolas y estrechando su luz, proceso que se conoce como arteriosclerosis. Este estrechamiento de las arterias es la causa básica del infarto de miocardio, de las trombosis cerebrales y de la falta de riego sanguíneo en las extremidades.
Los alimentos de origen animal producen un aumento del nivel de colesterol sanguíneo por dos mecanismos:

  • Porque contienen colesterol, que es absorbido en el intestino y pasa directamente a la sangre.
  • Porque contienen una gran cantidad de ácidos grasos saturados, que aumentan las producción de colesterol en el propio organismo. Los alimentos vegetales contienen ácidos grasos insaturados que regulan o hacen descender el nivel de colesterol.
Una alimentación rica en carne y en sus derivados como los embutidos, así como en mariscos, es un factor causal muy importante en el aumento del colesterol y en la formación de arteriosclerosis. Otros alimentos de origen animal (huevos, nata o crema de leche, queso), también contribuyen a ello.
Existen claras pruebas de que el riesgo de ciertos tipos de cáncer se vincula directamente con la cantidad de grasas totales de la dieta. Otra razón más para reducir el consumo de grasas. La Organización Mundial de la Salud recomienda que la ingesta de grasas saturadas oscile entre 0% (es decir nada) y el 10%, como máximo, de calorías de la dieta. Actualmente, en los países occidentales, las grasas representan hasta el 45% del total de calorías ingeridas, con una elevada proporción de grasas animales saturadas. Cuanta más carne y alimentos de origen animal se consuman, mayor proporción de grasa en la dieta, y más riesgo de arteriosclerosis, cáncer, obesidad y otras enfermedades.

Fuente: Dr. Pamplona Roger. ¡ Disfrútalo! Alimentos que curan y previenen, casa Editora Sudamericana, pág.89-91

"Muchas veces cuando se come carne, ésta se descompone en el estómago, y produce enfermedad.  El cáncer, los tumores y las enfermedades pulmonares son producidos mayormente por el consumo de carne." Elena de White, Consejos sobre régimen alimenticio, pág. 458


Aquí  un vídeo que trata el tema del consumo de carne, no dejes de verlo.







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2 comentarios:

  1. ESTA PRACTICA DE CARNICERIA ES MUY INSENSIBLE,ME PREGUNTO DONDE ESTA LA CAPACIDAD DE RACIOCINIO,ACASO NO SON SERES VIVOS QUE TAMBIEN SIENTEN Y SUFREN.OOOO ACASO SOMOS TAN INHUMANOS DE SACRIFICAR ANIMALES PARA CAUSARNOS DAÑO A NOSOTROS MISMOS Y ADEMAS DE ESO DESTRYENDO NUESTRO MEDIO AMBIENTE,Y TODAVIA PREGUTARNOS PORQUE SERA DESTRUIDA LA TIERRA ;POR FAVOR SEAMOS INTELIGENTES....

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  2. Agradezco que se haya compartido esta buena fuente de información, ya que muchos no nos percatamos en realidad de todo lo que conlleva este proceso.

    Muchas gracias y a prácticar la inteligencia y sabiduria que nuestro Dios generosa y misericordiosamente nos ha dado.

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