miércoles, 31 de agosto de 2011

Pan con zanahoria y miel


Hay algo que me gusta mucho del arte culinario, y es precisamente ese aspecto recreativo que permite el poder jugar e inventar texturas, presentaciones y sabores. Teniendo siempre como objetivos no sólo el sabor sino también la salud.  He aquí la receta de un pan con zanahoria y miel que me encantó. Espero que puedas disfrutarla también!


Ingredientes:

  • 2 vasos (de 250 cm3) harina integral
  • 5 vasos de harina común
  • 1 vaso de salvado de trigo
  • 1 vaso de harina de cebada
  • 1 vaso de avena 
  • 1 vaso de germen de trigo
  • 2 cucharadas de harina de mandioca
  • 2 cucharadas de semillas de anís
  • 2 zanahorias crudas, ralladas.
  • 1 vaso de pasas de uva sin semilla
  • Ralladura de cáscara de una naranja 
  •  1 vaso de miel de abejas 
  • 20 grs. de levadura de cerveza granulada, instantánea natural.
  • 1/4 vaso de aceite de girasol
  •  3 vasos de agua tibia
  •  Una pizca de sal marina
Modo de preparación:
Para formar la esponja, mezclar: Los 3 vasos de agua tibia, la miel, 1 vaso de harina común y la levadura de cerveza granulada. Dejar leudar mientras realizamos el resto de la receta.


Mezclar el resto de los ingredientes. Todas las harinas, la pizca de sal, las semillas de anís, las pasas de uva y la zanahoria cruda rallada.
Luego hacer un hueco en el medio, agregarle la esponja antes preparada junto con el 1/4 vaso de aceite de girasol y la ralladura de la cáscara de naranja.



Revolver bien y comenzar a amasar incorporando un poco de harina común hasta que se logre una masa que no sea pegajosa.
Dejar leudar por unos minutos y luego amasar un poco más. Dividir la masa en 3 ó 4 porciones (Dependiendo de los panes que queramos formar). Pero hay que tener en cuenta que el pan tiene que cocerse muy bien para ser saludable, así que si hacen panes más pequeños es mejor.
En este caso, tenía que presentar algo vistoso para un stand y por eso hice una trenza con la mitad de la masa y la dejé leudar en el horno previamente calentado.
Mientras que estás amasando y colocando los panes en los moldes para cocinar, puedes prender el horno y dejarlo calentar unos instantes, para luego poner a leudar en el horno los panes y no moverlos de allí.
Una vez que leudaron, se prende el horno a fuego medio o más cerca del mínimo. Y dejar que se cocinen entre 40 a 50 minutos o hasta que estén dorados por arriba. Una vez listos, notarás que cuando los sacas de los moldes o de la bandeja, si lo golpeas por abajo va a sonar como ahuecado.
Si quieres que no te haga mal, no te lo comas caliente, por más rico que sea. Siempre es mejor comer el pan al día siguiente de horneado.




El secreto para que esté brillante la cáscara consta en que al sacarlo del horno prepares en un vaso un par de cucharadas de azúcar integral, con un poquito de agua y le pases un pincel por arriba.
¡Listo! Esa es toda la ciencia. Es un rico pan para disfrutar en el desayuno o la cena.
Deseo de corazón que te sirva esta receta. ¡Éxitos!

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