miércoles, 10 de noviembre de 2010

Un regenerador del hígado: El alcaucil

El alcaucil o alcachofa fue considerada como afrodisíaca durante el siglo XVI, aunque no se le prestó mucha atención como planta medicinal. No ha sido hasta mediados del siglo XX, cuando ha alcanzado un gran prestigio como remedio para las enfermedades hepáticas y biliares. Actualmente los extractos de alcachofa entran en la composición de varios preparados farmacéuticos por sus notables acciones medicinales sobre el hígado y el metabolismo.

Propiedades e indicaciones:


Los principios activos de la alcachofera, que se concentran sobre todo en las hojas, son la cinarina (principio amargo) y unos flavonoides derivados de la luteína. Es muy rica en enzimas, inulina (hidrato de carbono muy bien tolerado por los diabéticos), potasio y manganeso.
(La inulina se transforma en fructosa (azúcar de la fruta) durante la digestión. Este azúcar tiene la peculiaridad de  no precisar de la insulina para su metabolismo, por lo que los diabéticos la toleran mucho mejor que la glucosa.)
Aunque la alcachofa propiamente dicha, es decir, la cabezuela floral, también participa de los efectos medicinales que describimos, para conseguir una acción terapéutica importante hay que usar sobre todo las hojas , el tallo y/o las raíces de la planta.

Las propiedades de la alcachofera son:


  • Colerética (aumenta la secreción de bilis) y hepatoprotectora (antitóxica): Se remomienda en caso de dispepsia o cólico bilibar, y de insuficiencia hetática. Está muy indicada en caso de hepatitis.
  • Hipolipemiante: Hace descender la concentración de colesterol y de otros lípidos en sangre, por lo que resulta muy recomendable en caso de arteriosclerosis.
  • Hipoglucemiante: Por su contenido en inulina, es un alimento idóneo para los diabéticos. Favorece la disminución del nivel de azúcar en sangre.
  • Diurética, depurativa y eliminadora de urea: Apropiada en caso de albuminuria y en la insuficiencia renal.
Preparación y empleo:

Infusión de hojas, tallo y/o raíces: 50-100g por litro de agua. Tomar 3 tazas diarias preferentemente antes de las comidas.
Jugo fresco: Se obtiene de las hojas y se infiere a razón de un vaso en cada comida.
Extracto seco: 1-2g diarios, si no se tolera el sabor amargo de la infusión o del jugo fresco.

Fuente: Dr. Jorge Pamplona Roger, Enciclopedia de las plantas medicinales, Editorial Casa Editora Sudamericana, pág. 387

Tarta de flores de alcaucil o alcachofa
Masa para la tarta:

2 taza de harina de trigo blanca
1 taza de harina integral
1/4 taza de aceite de maíz alto oleico
1 taza de agua tibia
Sal marina a gusto

(Ver en este blog "Tarteletas de choclo". Esta masa es igual a la elaborada para las tarteletas, solo que con menos ingredientes.)

Prepara la masa para la tarta. Estira la masa con un palo de amasar o palote, colócala en un molde, pínchala con un tenedor en algunos lugares (para evitar que se levante) y llévala al horno durante unos 10 minutos a fuego mínimo.

Ingredientes para el relleno:
  • 5 alcauciles (o alcachofas)
  • 3 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de levadura de cerveza en escamas
  • 2 cucharadas de fécula de mandioca
  • 2 cucharadas de semillas de calabaza para decorar
  • Albahaca deshidratada
  • sal marina a gusto
Modo de preparación del relleno:

Cocina los alcauciles al vapor con ayuda de una vaporera, si no tienes vaporera coloca los alcauciles en una olla con poca agua. Cuécelos aproximadamente 10 minutos. Para saber si están listos tira uno de sus pétalos u hojas, si se desprende con facilidad están listos.
Luego de hervirlos, déjalos enfriar y con la ayuda de una cuchara raspa y saca la parte carnosa de los pétalos u hojas. Luego limpia los corazones (si los petalitos pequeños son punzantes)  y pícalos bien.
Por otro lado rehogar las cebollas (recuerda que será más saludable sin aceite). Luego agregar los alcauciles picados, la albahaca deshidratada y la sal marina a gusto.
En una vaso coloca las 2 cucharadas de fécula de mandioca y 5 o 6 cucharadas de agua mezclando bien. Coloca esto al relleno, y luego revuelve bien. (Esto será para unir un poco el relleno)
Apaga el fuego y agrega las cucharadas de levadura. Coloca el relleno en el molde de la tarta y por arriba para decorar las semillas de calabaza.
Luego llévala al horno por unos minutos.

Si no quieres o puedes ponerle muchos alcauciles puedes ponerle más cebolla. También le puedes poner puerros o morrones. Crea tu propia tarta de alcauciles.
Espero que disfrutes de esta receta. 

1 comentario:

  1. Lily se ve riquísima esta tarta! justo compré alcauciles y quería hacerlos de otra forma para no comerlos siempre hervidos! Luego te cuento cómo me salió... Besos y feliz sábado!

    ResponderEliminar