martes, 28 de septiembre de 2010

Secretos para mejorar tu estilo de vida (Segunda parte)

1.   Evita tomar líquido mientras comes, pues estos diluyen los jugos digestivos, que son necesarios para la digestión; al tener que absorber los líquidos en forma prioritaria, se dificulta este proceso en su etapa gástrica.

2.   Se cuidadoso con la temperatura de los líquidos y de los alimentos que ingieres. Recuerda que la temperatura del cuerpo humano es de alrededor de 37ºC. Si ingieres sustancias a temperatura muy baja, el organismo deberá nivelarlas, y esto implica un gasto energético y circulatorio. Si, por el contrario, la temperatura de lo que ingieres es muy alta, esto irritará las mucosas del tubo digestivo y puede ocasionar contratiempos.

3.   Camina tanto como puedas. El cuerpo humano, creado por Dios, fue precisamente diseñado para moverse. Cuanto más se mueva, más beneficios recibe y menos perjuicios evita. Camina. Aprovecha todas las posibilidades de desplazarte caminando. Planifica tener un momento del día para hacer una caminata.

4.    Es muy importante que no falte la fibra en tu alimentación. La fibra vegetal no se absorbe y, por lo tanto, no constituye una fuente de energía; pero, al ser eliminada en su totalidad por las heces, actúa como un excelente estímulo para la formación y la evacuación de las heces, lo que evita el estreñimiento. Es muy importante en la prevención del cáncer de colon. También está probado que desciende los niveles de colesterol. Usa, entonces, alimentos que contengan fibra: avena, arroz, trigo, zanahoria, porotos, coles, maní, etc.

5.    No elijas condimentos fuertes. Algunos condimentos son irritantes de las mucosas digestivas y, en general, es preferible evitar su uso. Si su olfato y su gusto funcionan bien, no los altere. Evita condimentos del tipo de la pimienta y el ají picante; provocan excitación anormal del estómago, con abundante y perjudicial secreción de jugo gástrico.

6.   Evita alimentos astringentes. Algunos  tienen la característica de ser astringentes, como el pan blanco (y todo lo hecho con harina refinada), las pastas y los huevos. Algunas bebidas como el té y el alcohol también tienen esa propiedad. Todos ellos complican o retardan la evacuación intestinal. Predisponen al estreñimiento y a las consecuencias que de ello se derivan.

7.   Toma sol. La luz es la fuerza que nutre y proporciona energía a nuestro organismo. El sol, que sale para todos, es un verdadero remedio para cuidar la salud. La terapéutica del sol (helioterapia) es, desde tiempo antiguo, un excelente recurso para combatir muchas enfermedades. Entre otros beneficios, nos proporciona vitamina D, que ayuda a tener huesos fuertes y bien formados. Toma sol (en los horarios aconsejados) de manera progresiva y nunca excesiva.

8.   No consumas alcohol. El alcohol, como bebida, en cualquiera de sus formas, es un enemigo de la salud. Es un veneno que destruye no solo las células que toca (neuronas, hepatocitos, etc.) sino también organismos (niños, jóvenes, hombres y mujeres, ancianos), familias, trabajos, sociedades, todo. Para llegar a ser adicto al alcohol, basta comenzar con una copa diaria de cualquier bebida que lo contenga. Si llegara a tener algún beneficio (dudoso), son tantos los perjuicios y las enfermedades que produce que debemos alejarnos rápidamente de este tóxico. La abstinencia de alcohol debe ser completa, en todos los casos.


Fuente:Revista Vida Feliz, Casa Editora Sudamericana.




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