lunes, 20 de septiembre de 2010

El líquido vital

La disponibilidad en forma líquida es una de las condiciones fundamentales de la vida en la tierra, y uno de los grandes dones de Dios. La respiración, la digestión, las secreciones glandulares, la regulación de la temperatura y la suficiente cantidad de sangre para mantener la circulación, la expulsión de productos de desecho, y virtualmente toda otra actividad del cuerpo dependen del agua. Actúa como lubricante, ayuda a proteger los tejidos de los daños externos y le da flexibilidad a los músculos, tendones, cartílagos y huesos.
Todas las sustancias químicas y las funciones físicas relacionadas con la vida, se desarrollan en un medio acuoso.´
En promedio, el 57% del peso total del cuerpo de los seres humanos es agua; esto equivale a unos 40 litros en un hombre de 70 kilos. De esta agua, al rededor del 60% está ubicada dentro de las células del cuerpo, mientras un 40% permanece fluida fuera de las células. la cantidad de agua en un bebé recién nacido equivale al 75% de su peso, de manera que el equilibrio en este sentido es mucho más importante en el bebé que en un adulto. La cantidad de agua en el cuerpo declina a partir del nacimiento y a medida que se progresa hacia edad avanzada. También varía según los tejidos, y los más activos son los que contienen más agua. Los huesos , sin contar su médula, están constituidos por un 20 a 25% de agua. Los músculos están formados por agua en un 75%, y la materia gris del cerebro es agua en un 85%. ¡Un buen cerebro es mayormente agua!
Los riñones son órganos vitales para conservar el equilibrio del agua en el organismo, y también para servir como el principal expulsor de sustancias químicas de desecho. Alrededor del doble de la cantidad de agua que existe en el organismo se filtra por medio de los riñones cada hora; los riñones también conservan en la sangre un conjunto bastante exacto de sales y electrolitos, glucosa, el equilibrio ácido-base, y otras sustancias de la sangre. Los riñones extraen los productos de desecho de la sangre, y la mayor parte de ellos se elimina por medio de la orina. La tarea más pesada de los riñones consiste en disponer de la urea, el producto final del metabolismo de las proteínas. Cada vez hay más evidencia de que un prolongado régimen alimentario rico en proteínas puede sobrecargar los riñones y dañarlos. Mientras más proteína se ingiera, mayor es el trabajo que se le da a los riñones, y mayor la cantidad de agua que se necesita para ayudar a expulsar la urea.
Cuando se bebe bastante agua no sólo se le está ayudando a los riñones a funcionar más eficazmente, sino que también ayuda a prevenir las infecciones de los riñones y la vejiga, y la formación de cálculos renales. Es casi imposible que comience una infección o que se formen cálculos en orina diluida. La orina concentrada es generalmente de un color amarillo oscuro. Una buena indicación de que se está bebiendo suficiente agua es que la orina es muy pálida a lo menos una vez en el día. Cuántos sufrimientos y dificultades se podrían evitar si cada cual bebiera suficiente agua pura para conservar clara su orina.


Extraido de: Dr. William Dysinger, Vida Saludable, pág. 69

1 comentario:

  1. El agua es indispensable para nuestra salud, pero lamentablemente hay muchas personas que no toman el agua potable de red por la cantidad de cloro que contiene. Como no pueden comprar agua embotellada por el costo atentan contra su salud. Una solución son los purificadores de agua que se colocan en las canillas del hogar. En mi casa fue la solución y de esa forma tomamos agua en forma abundante.

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